Medir para prevenir: Rol de la retrorreflectancia en corredores mineros
- Fuerza Minera

- hace 1 día
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La evaluación de la retrorreflectancia permite conocer el estado real de la señalización, planificar intervenciones con información objetiva y fortalecer la seguridad vial en rutas utilizadas por la industria minera.

En la minería, la seguridad vial no depende únicamente del estado de los caminos o de la capacitación de los conductores. La señalización vertical también cumple un rol determinante para garantizar una circulación segura, especialmente durante la noche o en condiciones de baja visibilidad. Sin embargo, una señal instalada no siempre conserva las condiciones necesarias para cumplir correctamente su función.
Especialistas de ANEV S.A. en dialogo con Fuerza Minera, explican que la retrorreflectancia es uno de los principales indicadores para evaluar el desempeño de una señal. "No alcanza con que una señal esté instalada: debe conservar niveles adecuados de retrorreflectancia para ser visible a la distancia necesaria y permitir que el conductor tome decisiones seguras", señalan los profesionales.
La empresa advierte que, en corredores vinculados a la minería, la energía y otras actividades industriales, las señales permanecen expuestas de manera permanente al polvo, barro, material particulado, hidrocarburos y condiciones climáticas severas que deterioran su capacidad reflectiva. Como consecuencia, una señal puede aparentar estar en buen estado durante el día, aunque haya perdido gran parte de su visibilidad nocturna.
Esta pérdida de desempeño representa un riesgo operativo importante. Cuando una señal deja de reflejar correctamente la luz disminuye el tiempo disponible para que el conductor la identifique, interprete y actúe en consecuencia.
"En operaciones mineras esto puede traducirse en errores en maniobras de vehículos pesados, dificultades para identificar curvas, cruces o accesos, incumplimiento de restricciones de velocidad y un aumento de incidentes durante las operaciones nocturnas", explican. Además, remarcan: “Realizar auditorías periódicas permite detectar estas situaciones antes de que se conviertan en un incidente y reemplazar las inspecciones visuales por información técnica y medible”.

Otro de los beneficios de estas evaluaciones es la posibilidad de optimizar el mantenimiento de la infraestructura vial. A través de mediciones objetivas es posible determinar cuáles señales requieren limpieza, cuáles necesitan ser reemplazadas y cuáles aún cumplen con los parámetros exigidos.
"Mediante un retrorreflectómetro estático de última generación se mide la retrorreflectancia de cada señal y cada registro queda automáticamente georreferenciado. Esto permite conocer exactamente cuáles señales cumplen y cuáles no, priorizar las intervenciones y optimizar los presupuestos de mantenimiento", sostienen los especialistas de la compañía. Incluso, agregan que en numerosos entornos mineros una parte importante de la pérdida de retrorreflectancia se debe simplemente a la acumulación de suciedad, por lo que una limpieza puede recuperar el desempeño sin necesidad de reemplazar la señal.
La incorporación de tecnología también representa un cambio en la forma de gestionar estos activos. ANEV utiliza retrorreflectómetros capaces de medir automáticamente todas las tipologías de láminas reflectivas disponibles en el mercado y asociar cada medición a su ubicación geográfica.
"Cada señal cuenta con su posición exacta y su correspondiente valor de retrorreflectancia. Esta información permite elaborar inventarios técnicos completos, realizar seguimientos históricos y planificar programas de mantenimiento con precisión. La georreferenciación transforma una simple medición en una herramienta de gestión de activos viales", afirman.
Desde la empresa consideran que una de las principales oportunidades de mejora consiste en abandonar los modelos basados únicamente en inspecciones visuales e incorporar auditorías periódicas sustentadas en datos objetivos.
"Esto permite pasar de un mantenimiento reactivo a un modelo preventivo y predictivo, donde las decisiones se apoyan en datos concretos y no en percepciones. En sectores como la minería, donde la infraestructura vial es un activo estratégico para la continuidad operativa, disponer de información precisa sobre el estado de la señalización significa mejorar la seguridad, optimizar las inversiones y anticipar decisiones antes de que aparezcan los problemas", concluyen los profesionales.
En una actividad donde la logística y la seguridad son fundamentales para sostener la continuidad operativa, evaluar periódicamente el estado de la señalización vertical permite anticipar riesgos, optimizar recursos y garantizar que cada señal cumpla su función cuando las condiciones de circulación son más exigentes.
Fuente: Fuerza Minera.















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