Control de Ingresos: Una clave para reducir riesgos

El ingreso a un proyecto no es un trámite administrativo: es uno de los primeros filtros para prevenir situaciones que puedan afectar a las personas y a la operación. Desde 365 Seguridad Privada explican por qué un buen control depende tanto de la información disponible como de la capacidad de actuar frente a una irregularidad.

En una operación minera, buena parte de la prevención comienza antes de atravesar el acceso. Cada ingreso supone comprobar que existe una autorización válida y que quien intenta entrar responde a las condiciones previstas por la compañía.
Para Gustavo Mercado, Gerente General de 365 Seguridad Privada, el control efectivo parte de conocer con precisión quién está habilitado y mantener esa información al día. “Un protocolo de control de acceso debe contemplar la identificación, el registro y la verificación de las personas, los vehículos y las empresas contratistas que ingresan a la operación”, explica.
El desafío aparece porque una mina no funciona con una nómina estática. Las autorizaciones cambian, termina la relación con determinados contratistas, se incorporan nuevos trabajadores y surgen visitas que requieren validaciones particulares. Si esa información no llega correctamente hasta el puesto de acceso, el sistema comienza a perder efectividad.
0

La tecnología contribuye a que ese proceso sea más rápido y trazable, pero no elimina la intervención humana. Para 365 Seguridad Privada, las herramientas digitales deben servir para reforzar la capacidad de control y no para reemplazar el criterio del vigilador.
“Las credenciales, los registros digitales, los sistemas biométricos y los mecanismos de validación remota deben funcionar de manera complementaria a la tarea del vigilador”, señala Mercado. Cuando la información no coincide o una autorización no puede verificarse, el procedimiento debe prevalecer sobre la necesidad de agilizar el ingreso.
Esta lógica convierte al acceso en algo más amplio que una barrera física. También funciona como un punto donde puede detectarse tempranamente una situación irregular antes de que alcance otras áreas de la operación.
“Mantener actualizada la información es fundamental para prevenir ingresos no autorizados, detectar irregularidades y garantizar que los controles de acceso se realicen sobre la base de datos vigentes y verificables”, sostiene el ejecutivo.
Desde la experiencia de 365 Seguridad Privada, uno de los desafíos pasa justamente por fortalecer ese vínculo entre información, procedimiento y respuesta. La incorporación de nuevas herramientas puede mejorar los controles, pero pierde valor si los registros están desactualizados o si el personal no sabe cómo actuar frente a una excepción.

De allí que la capacitación continúe teniendo un papel decisivo. Para Mercado, un sistema sólido necesita personas preparadas para interpretar una situación y aplicar el procedimiento correspondiente cuando algo se aparta de lo previsto.
“La combinación de herramientas adecuadas, personal capacitado y procedimientos claros constituye un elemento esencial para fortalecer la seguridad y la continuidad operativa de los proyectos mineros”, concluye Mercado.
En una actividad donde el movimiento de personas y empresas cambia constantemente, el control de accesos no consiste solamente en habilitar entradas. Su verdadero valor está en transformar ese primer contacto con la operación en una instancia preventiva capaz de detectar desvíos antes de que se conviertan en un problema mayor.
Fuente: Fuerza Minera.
















Comentarios