Básculas mecánicas y electrónicas: Cuál elegir para cada operación
- Fuerza Minera

- hace 2 minutos
- 4 min de lectura
Las exigencias de cada operación determinan qué sistema de pesaje resulta más conveniente. Desde Básculas Casado explican las diferencias entre ambas tecnologías y cómo la evolución de los sistemas electrónicos amplió el valor de la información generada durante el pesaje.

El pesaje cumple un papel fundamental en numerosas operaciones mineras, donde grandes volúmenes de material y vehículos de alto tonelaje requieren mediciones confiables bajo condiciones de trabajo exigentes. A la hora de seleccionar una báscula, una de las primeras decisiones pasa por determinar si las características de la operación requieren una solución mecánica o electrónica.
Aunque ambas tecnologías tienen como objetivo obtener mediciones precisas y confiables, existen diferencias importantes en su funcionamiento. Las básculas mecánicas utilizan un sistema de palancas y componentes que transmiten la carga hasta el mecanismo indicador, mientras que las electrónicas recurren a celdas de carga capaces de transformar el esfuerzo generado por el peso en una señal eléctrica.
“La báscula mecánica se trata de una tecnología robusta, confiable y especialmente valorada en aquellos entornos donde se busca reducir la dependencia de componentes electrónicos. Las básculas electrónicas, en cambio, permiten obtener lecturas precisas y, fundamentalmente, facilitan la incorporación del pesaje a sistemas digitales de registro y gestión”, explica Gustavo Stampella, Gerente de Básculas Casado.
Las diferencias también alcanzan al mantenimiento. Ambos sistemas requieren controles periódicos, calibraciones y una correcta conservación, aunque los componentes que deben verificarse cambian según la tecnología. En las mecánicas, la atención está puesta principalmente sobre sus elementos físicos, mientras que las electrónicas requieren controlar las celdas de carga, conexiones, indicadores y componentes asociados.

En minería, esta elección adquiere particular importancia debido a las condiciones a las que pueden estar sometidos los equipos. El polvo, la humedad, el tránsito intensivo y las grandes cargas hacen que la resistencia del sistema sea un factor determinante para garantizar su desempeño a lo largo del tiempo.
“En ambos casos, es fundamental que la solución esté correctamente dimensionada para las cargas y las condiciones reales de trabajo. Polvo, humedad, tránsito intensivo y grandes tonelajes hacen que la calidad de construcción, la instalación y el mantenimiento sean tan importantes como la tecnología elegida”, señala Stampella.
Las básculas mecánicas pueden resultar convenientes en aquellas aplicaciones donde se prioriza la robustez y se busca reducir la dependencia de componentes electrónicos. Esta alternativa puede responder a operaciones cuyo principal requerimiento sea obtener un pesaje confiable sin necesidad de incorporar posteriormente grandes volúmenes de información a otros sistemas.
Las electrónicas, en cambio, adquieren mayor relevancia cuando el pesaje forma parte de un proceso de control más amplio. Además de determinar el peso, permiten registrar las operaciones, identificar vehículos, generar historiales y utilizar posteriormente esa información dentro de otros procesos administrativos o productivos.

“No existe una única tecnología adecuada para todas las operaciones. La elección depende de las necesidades específicas de cada proyecto. Desde Básculas Casado consideramos que la tecnología debe definirse a partir de la operación y no al revés”, afirma el Gerente de la compañía.
Precisamente, uno de los principales cambios experimentados por el sector durante los últimos años estuvo relacionado con la evolución de los sistemas electrónicos. El pesaje dejó de representar únicamente la lectura de un valor para comenzar a generar información que puede ser aprovechada dentro de la gestión integral de una operación.
“La electrónica no solamente modifica la manera de pesar: amplía las posibilidades de utilización de la información generada por la báscula y permite que el sistema de pesaje se convierta en una herramienta integrada a la gestión de la empresa”, destaca Stampella.
Por este motivo, la selección de una tecnología debe comenzar con un análisis de las características concretas de cada operación. El volumen y la frecuencia de los pesajes, las cargas máximas, los vehículos que utilizarán el sistema, las condiciones ambientales y la infraestructura disponible son variables que pueden modificar las necesidades de cada proyecto.
A ello se suma un aspecto cada vez más relevante: determinar qué uso tendrá posteriormente la información generada. “En Básculas Casado trabajamos con ambas tecnologías: mecánica y electrónica, porque entendemos que cada operación tiene necesidades diferentes. Nuestro objetivo es asesorar al cliente para encontrar la solución de pesaje más adecuada, priorizando siempre la precisión, la confiabilidad, la durabilidad y el respaldo técnico durante la vida útil del equipo”, concluye Stampella.

En una industria caracterizada por condiciones operativas diversas y altos niveles de exigencia, la elección entre una báscula mecánica o electrónica no pasa por determinar qué tecnología es mejor en términos absolutos. La clave está en identificar cuál responde de manera más eficiente a las condiciones, necesidades y objetivos de cada operación minera.
Fuente: Fuerza Minera.















Comentarios