Seguridad vial en minería: Conocer la infraestructura para decidir mejor

Conocer en detalle el estado de caminos y corredores permite pasar de una respuesta reactiva a una planificación preventiva. Desde ANEV S.A. destacan el valor de contar con información georreferenciada y actualizada para orientar decisiones de seguridad e infraestructura.

En una operación minera, gestionar correctamente los caminos comienza por conocer con precisión qué infraestructura existe. Esa es la base de un Inventario Vial, una herramienta que permite construir una radiografía de los corredores utilizados tanto dentro de la mina como en los trayectos logísticos asociados a la actividad.
“Desde ANEV entendemos que el primer paso para gestionar correctamente una infraestructura vial es conocer con precisión qué tenemos, dónde está y en qué condiciones se encuentra”, señalan profesionales de ANEV S.A.
El relevamiento permite registrar y georreferenciar los diferentes elementos que forman parte de la red vial, incorporando información sobre sus características, dimensiones, ubicación y estado de conservación. Para ello, ANEV utiliza sistemas de captura continua de imágenes georreferenciadas, con las que posteriormente puede construirse una representación digital de los corredores y analizar su condición.
Esta información adquiere especial valor en minería, donde los caminos están sometidos al tránsito permanente de vehículos pesados y livianos, grandes distancias y condiciones ambientales capaces de acelerar el deterioro de la infraestructura.
“Tener cada activo identificado y georreferenciado permite pasar de una gestión reactiva a una gestión preventiva. Cuando conocemos la ubicación y el estado de cada elemento podemos detectar deterioros, faltantes o condiciones que requieren intervención antes de que se transformen en un problema operativo o de seguridad”, explican desde la compañía.

El Inventario Vial, sin embargo, no debe entenderse únicamente como una fotografía tomada en un determinado momento. Las operaciones cambian, aparecen nuevos accesos, se modifican recorridos y la propia infraestructura evoluciona con el uso. Por eso, la actualización periódica permite comparar su comportamiento en el tiempo y comprobar el resultado de las intervenciones realizadas.
“El verdadero potencial de un Inventario Vial aparece cuando puede actualizarse periódicamente y comparar la evolución de la infraestructura en el tiempo”, sostienen desde ANEV. De esta manera, los datos dejan de funcionar como un registro aislado y comienzan a formar parte de la planificación permanente de caminos y corredores.
El paso siguiente consiste en transformar esa información en decisiones concretas. Con los activos identificados y evaluados, una compañía puede reconocer sectores críticos, definir prioridades y determinar qué intervención resulta más conveniente para cada caso, destinando los recursos hacia aquellos puntos donde pueden generar un mayor impacto.
“Relevar datos por sí solo no alcanza. El objetivo es convertir esos datos en información útil para tomar decisiones”, remarcan desde ANEV. “Para una compañía minera esto significa contar con criterios técnicos para priorizar inversiones donde realmente generan mayor impacto en seguridad y operación”.

Así, el Inventario Vial se convierte en mucho más que un relevamiento de infraestructura. La posibilidad de seguir su evolución y contar con una base objetiva para decidir dónde intervenir permite anticipar riesgos y planificar mejoras antes de que el deterioro de un camino o de sus elementos asociados termine afectando la seguridad o la continuidad de una operación minera.
Fuente: Fuerza Minera.














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