San Juan: Caleras San Juan inauguró su cuarto horno MAERZ

La puesta en marcha de Matilda completa un ciclo de inversiones iniciado en 2016 y lleva la capacidad de Caleras San Juan por encima de las 600.000 toneladas anuales de cal. La compañía ya analiza nuevas expansiones para acompañar el crecimiento de la demanda minera.

La ceremonia contó con representantes de Carmeuse, compañía belga que adquirió el 80% de Caleras San Juan, y con la conducción local de la empresa. El grupo sanjuanino conserva el 20% de la propiedad.
Por el grupo internacional participaron Jeff Bitiner, CEO para América Latina, y Rainer Regenber, Director de Negocios, Desarrollo y Planificación. Por parte de Caleras San Juan estuvieron presentes el Gerente General, Raúl Cabanay; el Gerente de Operaciones, Germán Cabanay; el Gerente de Ingeniería, Caupolicán González; y el Gerente de Innovación y Desarrollo, Augusto Durante.
La expansión productiva se apoya actualmente en cuatro hornos MAERZ de 44 metros de altura, caracterizados por su eficiencia térmica y menor huella de carbono. El primero, Nilda, comenzó a operar en 2018; luego se incorporaron Aylen, en 2021, y Luana, en 2024, mientras que Matilda completa esta etapa en 2026.

Cabanay recordó que el proceso comenzó varios años atrás, cuando la compañía buscó financiamiento y tecnología para avanzar con su modernización. “Cuando el país empezó a ganar confianza en el exterior, contactamos a la empresa suiza MAERZ para que nos ayudara en la obtención de un crédito internacional para la provisión de los insumos extranjeros, condición absolutamente necesaria pero no suficiente, el 65 % de la inversión era local por lo que necesitábamos más ayuda, y salimos a buscarla. Luego, viajamos con parte del equipo profesional para ver distintos proyectos caleros, que ocupaban tecnología de punta y fue ahí donde nos inspiramos para este… Nuestro Proyecto propio”.
El crecimiento industrial estuvo acompañado por distintas acciones vinculadas con la sustentabilidad, entre ellas la forestación de sectores de la planta con especies nativas y el desarrollo de infraestructura fotovoltaica para incrementar la participación de energías renovables dentro de las actividades productivas.

La incorporación de Carmeuse abre además una nueva etapa para la compañía. El grupo internacional produce más de 12 millones de toneladas de cal, cuenta con presencia en cuatro continentes y 13 países y ya tenía actividad en Argentina a través de CBB, en Jáchal.
Para Caleras San Juan, uno de los principales motores de la demanda futura será el crecimiento de la minería del cobre en Argentina y la región. La cal constituye un insumo relevante en distintos procesos metalúrgicos, por lo que la empresa busca preparar capacidad suficiente para acompañar la puesta en marcha de nuevos proyectos.
Cabanay aprovechó la inauguración para reclamar avances en infraestructura vial. “La ruta 153 resulta de vital importancia por su impacto en los costos logísticos y precios finales en mercados competitivos. Tenemos una razonable expectativa en esta ruta que favorece las exportaciones de San Juan, las que provienen del noroeste argentino y Brasil, así como su impacto en el turismo y las actividades académicas de la prestigiosa Universidad Nacional de San Juan”.
“La ruta 153 es una fuente de progreso para los sanjuaninos, nos conecta directamente con el valle de Uspallata, evita el paso por Mendoza y descongestiona la ruta 40. Aprovecho la presencia de las autoridades para, nuevamente, y con mucha fuerza pedirles que consideren este camino para que nuestro comercio exterior crezca y se fortalezca, sin descuidar otras iniciativas como La Chapetona que nos permitiría ahorrar más de 330 km de camino a la gran minería del cobre, en el norte del país vecino”, agregó Cabanay.
La compañía también analiza nuevas inversiones para responder al crecimiento esperado de la demanda, aunque advirtió sobre las limitaciones actuales de la infraestructura energética.
“La industria calera seguirá con su política de inversiones. Nuestro equipo profesional evalúa distintas opciones para la incorporación de nuevos hornos destinados a satisfacer la demanda futura. También lo hacemos en Los Tillianes, por el norte. A este respecto, relevar que la infraestructura de gaseoductos está al límite y que es imprescindible ampliarla para avanzar con el nuevo master plan”, afirmó el ejecutivo.

Con Matilda en funcionamiento, Caleras San Juan completa una década de expansión que multiplicó su capacidad industrial y comienza a preparar una nueva etapa vinculada con el crecimiento de los grandes proyectos mineros y la futura demanda de cal en Argentina.
Fuente: Fuerza Minera.
















Comentarios