Salta: Taca Taca busca socio y prepara su ingreso al RIGI
- Fuerza Minera

- hace 10 horas
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First Quantum avanza en la definición del financiamiento para uno de los mayores proyectos de cobre de Argentina. La incorporación de un inversor, el ingreso al RIGI y los permisos ambientales aparecen entre las principales piezas pendientes antes de una decisión de construcción.

Taca Taca comienza a transitar una etapa decisiva. First Quantum Minerals busca incorporar un socio minoritario al proyecto de cobre que desarrolla en Salta, mientras trabaja en su estructura de financiamiento y prepara el camino para solicitar su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El movimiento responde, en buena medida, a la escala del desarrollo. El último informe técnico de Taca Taca calcula en USD 4.232 millones el capital necesario para construir una primera etapa con capacidad para procesar 40 millones de toneladas de mineral por año. Posteriormente, una ampliación hasta 60 millones de toneladas anuales requeriría otros USD 1.019 millones, llevando la inversión total de desarrollo a unos USD 5.250 millones.
La búsqueda de un socio comenzó a tomar estado público en julio, cuando se conoció que First Quantum analizaba desprenderse de una participación minoritaria. Entre los potenciales interesados fueron mencionados Rio Tinto y las compañías japonesas Mitsubishi y Mitsui, aunque las empresas no confirmaron negociaciones y el proceso todavía no garantiza la incorporación de un nuevo inversor.
En paralelo, la compañía avanza hacia el RIGI. Durante Argentina Mining Norte anticipó que apunta a presentar la solicitud durante el último trimestre de 2026. Sin embargo, la última actualización corporativa de First Quantum establece que la presentación está prevista después de obtener la aprobación ambiental del proyecto y las concesiones correspondientes para el uso de agua.

Precisamente, los permisos constituyen otro de los pasos centrales. La empresa continúa trabajando con las autoridades salteñas para obtener la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental y Social, prevista por la compañía para 2026. En abril, la Secretaría de Recursos Hídricos otorgó un certificado de factibilidad hidrológica para abastecer la primera etapa, que deberá transformarse en una concesión de agua una vez aprobada la evaluación ambiental.
A este proceso se suma el acuerdo alcanzado con la Corporación Financiera Internacional (IFC), integrante del Grupo Banco Mundial, para alinear Taca Taca con sus estándares ambientales y sociales.
La escala productiva ayuda a dimensionar por qué Taca Taca ocupa un lugar central dentro de la futura industria argentina del cobre. El diseño contempla una mina a cielo abierto con 35 años de vida útil. A lo largo de toda la vida útil, el promedio sería de unas 209.000 toneladas anuales, además de producción de oro y molibdeno.
El proyecto también podría generar hasta 4.000 puestos de trabajo durante la construcción y alrededor de 2.000 durante la operación, según las estimaciones presentadas por la empresa al Gobierno de Salta. La etapa previa a la producción demandaría aproximadamente tres años y medio entre construcción y trabajos de prestripping.

Con una ingeniería actualizada y una escala productiva definida, el desafío de Taca Taca comienza así a desplazarse desde el tamaño de su recurso hacia las condiciones necesarias para convertirlo en una mina. El ingreso de un socio, el financiamiento, la aprobación ambiental, las concesiones de agua y el RIGI serán las principales definiciones que marcarán si uno de los mayores proyectos de cobre del país logra avanzar hacia una decisión de construcción.
Fuente: Fuerza Minera.















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