Reducción de la Huella de Carbono mediante Tecnología Microporosa
- Fuerza Minera

- hace 21 horas
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La reducción de la huella de carbono en sistemas térmicos industriales es un objetivo clave en el contexto actual de eficiencia energética y sostenibilidad.

Equipos como calderas, hornos de fusión de metales, procesos químicos y tratamientos térmicos consumen combustibles tales como gas natural, GLP, fuel oil, carbón o leña, generando emisiones de gases de efecto invernadero que determinan su huella de carbono.
Una de las formas más efectivas de reducir estas emisiones es mediante la mejora de la aislación térmica. En este contexto, los materiales microporosos representan una solución tecnológica de alto desempeño debido a su extremadamente baja conductividad térmica.
El calor se transfiere a través de tres mecanismos principales: conducción (en sólidos), convección (en fluidos líquidos y gaseosos) y radiación (mediante ondas electromagnéticas). La importancia relativa de cada mecanismo depende de la temperatura de operación: la conducción predomina a bajas temperaturas, la convección en rangos intermedios y la radiación a altas temperaturas.

Los materiales microporosos están diseñados para minimizar simultáneamente estos tres mecanismos. Su estructura presenta poros de tamaño inferior a la distancia media libre de las moléculas de gas caliente, lo que reduce drásticamente la convección.

Asimismo, la conducción se limita debido al mínimo contacto sólido entre partículas de sílice nanométricas, y la radiación se atenúa mediante el uso de opacificantes como carburo de silicio, dióxido de titanio u óxido de zirconio.
Gracias a estas propiedades, los aislantes microporosos pueden ofrecer el mismo nivel de aislación térmica utilizando solo el 25 % del espesor requerido por un aislante convencional. Esto se traduce en una reducción significativa de pérdidas de calor, ahorro energético y menor huella de carbono.
Comparaciones de conductividad térmica demuestran que la aislación microporosa mantiene valores bajos y estables a lo largo de todo el rango de temperaturas de trabajo, superando ampliamente a materiales tradicionales como lana mineral, silicato de calcio o aerogel en aplicaciones de alta temperatura.
Además del ahorro energético, estos materiales permiten optimizar el espacio interno de los equipos, reducir el tamaño externo de las instalaciones y mejorar la seguridad operativa al disminuir la temperatura superficial.
La aislación microporosa resulta especialmente recomendable cuando se busca reducir la huella de carbono, cuando el espacio o el peso son críticos, cuando se requiere un control preciso del flujo de calor o cuando se desea maximizar la eficiencia energética del sistema.
En conclusión, la tecnología microporosa constituye una solución premium para la industria, combinando alta capacidad de aislación térmica, ahorro de energía y una reducción directa y medible de la huella de carbono asociada a los procesos térmicos industriales.
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Fuente: Soluciones Refractarias y Fuerza Minera















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