Invierno: La preparación comienza antes de la primera nevada
- Fuerza Minera
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La temporada invernal exige anticipación, planificación y entrenamiento para sostener la seguridad y la continuidad operativa en los proyectos mineros. Mariano Sequeiro, Director de Operaciones de C-R-E āCapacitación-Rescate-Entrenamientoā S.A.S, analiza los principales desafĆos que enfrentan las operaciones.

La llegada del invierno representa mucho mĆ”s que un cambio de estación para la industria minera. En los proyectos ubicados en alta montaƱa y zonas cordilleranas, las bajas temperaturas, las nevadas y el hielo modifican las condiciones de trabajo y exigen una preparación especĆfica para garantizar tanto la seguridad de las personas como la continuidad de las operaciones. La planificación previa cobra un papel determinante para reducir riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta ante cualquier emergencia.
Desde CRE sostienen que la temporada invernal debe abordarse desde una mirada integral, contemplando no solo las dificultades climĆ”ticas, sino tambiĆ©n los desafĆos operativos, logĆsticos y de infraestructura que pueden presentarse durante estos meses. Para Mariano Sequeiro, Director de Operaciones de C-R-E S.A.S, "La clave para minimizar su impacto reside en la planificación anticipada, el uso de infraestructura adaptada, la gestión eficiente de recursos y la protección del personal, asegurando asĆ la continuidad de las operaciones en las emergencias bajo condiciones adversas".
Las condiciones meteorológicas extremas afectan directamente la capacidad de respuesta ante emergencias y el desarrollo normal de las operaciones. A ello se suman factores como la disponibilidad de recursos hĆdricos y energĆ©ticos, la protección de la infraestructura crĆtica, la logĆstica en caminos de montaƱa y la seguridad de los trabajadores, aspectos que requieren una gestión coordinada antes de que lleguen las primeras tormentas.
En ese sentido, la prevención comienza con un conocimiento profundo de cada operación. Desde C-R-E consideran fundamental realizar una evaluación integral de los riesgos presentes tanto dentro como fuera de la mina, identificando peligros fĆsicos, elĆ©ctricos, quĆmicos, ergonómicos, psicosociales y asociados a la fatiga. Esa información permite construir una matriz de riesgos adaptada a las caracterĆsticas particulares de cada proyecto y definir acciones preventivas acordes a cada escenario.
"La generación de una matriz de riesgo puede ser parte de la solución o preparación para dar una respuesta efectiva. Este recurso permite conocer a fondo la morfologĆa de cada operación minera", explica Mariano Sequeiro.
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La planificación tambiĆ©n debe contemplar medidas tĆ©cnicas y organizativas que permitan mantener la operación en condiciones seguras. Entre ellas, C-R-E destaca la implementación de un Plan de Invierno, el uso adecuado de elementos de protección personal, la incorporación de tecnologĆas para el monitoreo continuo de las condiciones meteorológicas y la capacitación especĆfica del personal en conducción 4x4 y trabajo en alta montaƱa.
La preparación de los equipos destinados a responder ante emergencias constituye otro aspecto central. El mantenimiento preventivo no solo reduce la posibilidad de fallas en sistemas crĆticos, sino que asegura que los recursos se encuentren disponibles cuando mĆ”s se necesitan. Entre las prĆ”cticas mĆ”s comunes se encuentran: la definición de tareas, la asignación de recursos, la revisión de los sistemas de detección y respuesta, junto con la realización de simulacros periódicos. Todas ellas forman parte de una estrategia orientada a sostener la continuidad operativa durante el invierno.

El factor humano ocupa un lugar igual de importante. La capacitación y los protocolos de trabajo no pueden analizarse por separado, ya que ambos se complementan para fortalecer la prevención. La formación brinda a los trabajadores los conocimientos necesarios para actuar correctamente frente a distintos escenarios, mientras que los protocolos establecen el marco de acción para responder de manera ordenada y segura.
"Este enfoque integrado es clave en la prevención de accidentes y en la creación de un entorno laboral seguro y eficiente", afirma Sequeiro. En esa lĆnea, destaca: āLa capacitación continua permite fortalecer la cultura de seguridad, mejorar la toma de decisiones, optimizar la respuesta ante incidentes y garantizar el uso correcto de equipos y herramientasā.
Desde la experiencia de CRE, una de las principales oportunidades de mejora continĆŗa siendo la preparación de las respuestas ante emergencias. MĆ”s que desarrollar nuevas metodologĆas, el desafĆo pasa por adaptar las herramientas existentes a las caracterĆsticas particulares de cada operación minera, considerando su ubicación geogrĆ”fica, infraestructura y riesgos especĆficos.

Con mĆ”s de dos dĆ©cadas de experiencia como Oficial Inspector de Bomberos, Instructor Internacional de Emergencias y Director de Operaciones de C-R-E, ademĆ”s de haber liderado la gestión de emergencias en diversas operaciones mineras del paĆs, Sequeiro sostiene que una respuesta efectiva requiere un trabajo permanente de anticipación.
"La preparación y respuesta ante emergencias consiste en medidas planificadas para anticipar, prevenir y responder de forma eficaz a situaciones imprevistas que puedan poner en riesgo la vida, la salud, el medio ambiente, el impacto a las comunidades o la propiedad", concluye.
En definitiva, afrontar el invierno con éxito no depende únicamente de reaccionar cuando las condiciones climÔticas se vuelven adversas. La diferencia estÔ en la planificación previa, el entrenamiento permanente y la capacidad de anticipar escenarios para que la seguridad acompañe cada etapa de la operación minera.
Fuente: Fuerza Minera.












