Brigadas de emergencia: Formación integral y trabajo en equipo, las claves ante incidentes
- Fuerza Minera

- hace 18 horas
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La capacitación del personal apunta a brigadas más preparadas, con principal atención en la prevención, la comunicación y la toma de decisiones bajo presión, impactando de forma directa en la seguridad y el clima laboral.

En operaciones mineras la preparación de brigadas de emergencia adquiere un carácter estratégico. Desde CRE Argentina S.A.S. sostienen que la formación debe ir mucho más allá de las tareas tradicionales. “La formación de Brigadas de Emergencia debe ir más allá del rescate y el combate de incendios, ya que también se debe contemplar formación en primeros socorros agrestes, evacuación, mitigación y prevención de riesgos, y gestión de la continuidad operativa”, explicó Carolina Aguirre, Gerente Comercial de la firma.
La certificación de las brigadas y la capacitación continua se posicionan como elementos esenciales para garantizar estándares de seguridad sostenidos en el tiempo. Este enfoque no solo apunta a la respuesta ante emergencias, sino también a la anticipación: “La formación integral permite a los brigadistas no solo actuar en situaciones críticas, sino también prevenir y mitigar riesgos, lo que puede marcar la diferencia entre un incidente controlado y una tragedia”, remarcó Aguirre.
Desde CRE destacan que el proceso de creación, entrenamiento y certificación de las Brigadas de Emergencias requiere metodologías específicas: “Las dinámicas de grupo son una herramienta clave para fomentar la colaboración, la comunicación y el trabajo en equipo”, señaló Aguirre. Estas prácticas, aplicadas de manera sistemática, permiten fortalecer las relaciones interpersonales, mejorar el clima laboral y elevar el nivel de compromiso de los brigadistas con su rol dentro de la organización.
El entrenamiento constante es parte central de esta estrategia. “Se confecciona un Plan Anual de Simulacros que contenga, al menos, la ejecución de cinco simulacros por año”, explicó la referente de CRE. Estos ejercicios permiten preparar al personal para actuar de forma organizada, minimizar errores y reducir los tiempos de respuesta ante situaciones críticas.
La capacitación también apunta a fortalecer la capacidad de análisis de los equipos. “Los equipos pueden aprender a gestionar el tiempo limitado y el alto nivel de incertidumbre, lo que les permite tomar decisiones más rápidas y efectivas”, indicó Aguirre.
El impacto de estas prácticas se refleja directamente en la seguridad de las operaciones y en el clima laboral. “Contar con brigadas bien entrenadas y con altos niveles de motivación y compromiso reduce el riesgo de accidentes y lesiones, garantizando un entorno de trabajo más seguro”, afirmó Carolina. Este enfoque también contribuye a mejorar la eficiencia operativa, al disminuir tiempos de inactividad y promover comportamientos seguros entre los trabajadores.

Finalmente, desde CRE subrayan que el desafío no termina en la capacitación técnica, sino que también abarca la gestión del clima laboral: “Las empresas mineras deben implementar acciones estratégicas y sostenibles que aseguren un ambiente de trabajo positivo y productivo”, concluyó Aguirre.
En un contexto donde las expectativas de los trabajadores evolucionan constantemente, sostener beneficios y condiciones adecuadas se vuelve clave para mantener la motivación, el compromiso y, en definitiva, la seguridad dentro de la operación.
Fuente: Fuerza Minera.





















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