Argentina y Chile: Temporal histórico pone en alerta a minería cordillerana
- Fuerza Minera

- 22 jul
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Fuertes nevadas, temperaturas extremas, viento blanco y el cierre de caminos obligaron a compañías mineras de ambos lados de la cordillera a activar protocolos de emergencia, desmovilizar personal y reforzar las medidas de seguridad. El fenómeno afecta a operaciones ubicadas en la alta montaña.

La cordillera de los Andes vuelve a enfrentar uno de los mayores desafíos para la minería de alta montaña. Un intenso temporal invernal, con fuertes nevadas, temperaturas bajo cero, viento blanco y severas complicaciones para la circulación, mantiene bajo alerta a decenas de operaciones y proyectos mineros ubicados tanto en el norte de Chile como en el oeste argentino.
De acuerdo con la información disponible, cerca de 35 minas y proyectos ubicados en la zona de influencia del fenómeno meteorológico se encuentran bajo distintos niveles de afectación. Si bien la mayoría continúa aplicando protocolos preventivos sin reportar daños operativos de consideración, varias compañías confirmaron interrupciones parciales, suspensión de actividades de campo o desmovilización preventiva de trabajadores.
En Argentina, las provincias más afectadas son San Juan y Catamarca, mientras que en Chile el temporal golpea principalmente a las regiones de Atacama, Coquimbo, Antofagasta y parte de la zona central, donde se concentra una porción relevante de la producción mundial de cobre.
San Juan refuerza la seguridad en los proyectos de alta montaña
En la provincia de San Juan, el Servicio Meteorológico Nacional elevó a nivel naranja el alerta por nevadas para la cordillera de Calingasta e Iglesia, anticipando acumulaciones de entre 30 y 50 centímetros diarios, con sectores que podrían superar esos registros. El pronóstico también contempla fuertes ráfagas de viento y viento blanco, reduciendo considerablemente la visibilidad en los caminos de montaña.

En este contexto, las compañías mineras activaron sus protocolos de invierno para minimizar riesgos.

Veladero reforzó sus medidas preventivas y posteriormente difundió imágenes del campamento completamente cubierto por la nieve, mientras mantenía el seguimiento permanente de las condiciones meteorológicas.
Los Azules resolvió desmovilizar preventivamente a los 37 trabajadores que desarrollaban tareas en el campamento Candadito, ubicado a más de 3.100 metros sobre el nivel del mar, priorizando la seguridad del personal ante el pronóstico de nevadas prolongadas.
El Proyecto Vicuña, desarrollado por Lundin Mining y BHP, activó su Mesa de Contingencias Climáticas y reforzó el monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas, mientras que El Pachón implementó medidas preventivas y mantuvo un seguimiento constante del comportamiento del temporal.
Catamarca registra algunas de las situaciones más complejas

La situación más crítica se registra en la zona del Salar del Hombre Muerto, donde las intensas nevadas dejaron caminos completamente intransitables y obligaron a desplegar operativos de asistencia y rescate.
En el Proyecto Fénix, operado por Río Tinto, la acumulación de nieve alcanzó sectores con hasta dos metros de espesor, paralizando completamente la conectividad terrestre y motivando operativos de evacuación para trabajadores y transportistas que habían quedado aislados en distintos puntos de la puna.
El proyecto Sal de Vida también sufrió un congelamiento prácticamente total de su red logística, con importantes dificultades para el transporte y acceso a las instalaciones.
Uno de los casos que mayor repercusión tuvo fue Hombre Muerto Oeste (HMW), de Galan Lithium, donde las imágenes difundidas en redes sociales mostraron campamentos, oficinas, vehículos pesados, maquinaria y piletas de evaporación completamente cubiertos por más de un metro de nieve. Además, el viento blanco bloqueó totalmente los caminos internos hacia los pozos de extracción de salmuera.
En Fiambalá, el proyecto Tres Quebradas (3Q), operado por Zijin Mining, registró temperaturas de hasta -27 °C y ráfagas cercanas a los 170 km/h. Los trabajadores permanecieron resguardados dentro del campamento mientras vehículos e instalaciones quedaron prácticamente sepultados por la nieve.
Chile enfrenta interrupciones en importantes operaciones de cobre
El sistema meteorológico también impactó con fuerza sobre algunas de las principales minas chilenas.

Lundin Mining suspendió temporalmente las operaciones de Caserones luego de que las intensas nevadas provocaran un corte general del suministro eléctrico y el cierre de los caminos de acceso. La empresa informó que los equipos de emergencia mantienen operativas las funciones críticas mediante generadores mientras avanzan las tareas para restablecer la energía y rehabilitar la conectividad.
La compañía también confirmó que Candelaria redujo temporalmente el ritmo de extracción debido a las fuertes precipitaciones, aunque la planta concentradora continúa operando gracias al procesamiento de mineral previamente acopiado.
Pese a estas interrupciones, Lundin ratificó su proyección de producción para 2026 al considerar que los efectos del temporal serán transitorios.

La Federación de Supervisores de la Minería Privada (FESUMIN) informó además que más de 500 trabajadores permanecieron aislados durante varios días en División Andina de Codelco, mientras continúan las complicaciones operacionales derivadas del cierre de caminos, el aumento del caudal de ríos y la activación de quebradas.
FESUMIN también reportó afectaciones en Mina Los Colorados, Planta Pellets y Puerto Guacolda II, además de medidas preventivas implementadas en Antucoya y Los Bronces. En tanto, operaciones ubicadas en Vallenar, Huasco y La Serena permanecieron paralizadas debido a las condiciones climáticas.
Por su parte, Los Pelambres registró intensas nevadas que cubrieron completamente caminos e instalaciones, lo que obligó a reforzar sus protocolos preventivos para resguardar al personal y monitorear permanentemente la evolución del sistema meteorológico.
Seguridad como prioridad frente a un fenómeno que continúa
Aunque la magnitud del temporal alcanza a decenas de operaciones distribuidas a lo largo de la cordillera, las compañías coinciden en un mismo criterio: priorizar la seguridad de los trabajadores por encima de la continuidad operacional.

Las desmovilizaciones preventivas, el funcionamiento con personal esencial, el monitoreo satelital permanente, las restricciones de acceso y la activación de mesas de contingencia forman parte de las medidas adoptadas mientras continúan las nevadas y persisten los pronósticos de nuevas precipitaciones tanto en la cordillera argentina como en el norte chileno.
Con el alerta meteorológico aún vigente y nuevas nevadas previstas para los próximos días, la minería de alta montaña vuelve a demostrar que la gestión del clima extremo constituye uno de los factores determinantes para garantizar la continuidad de las operaciones y proteger a quienes trabajan en algunos de los yacimientos más altos del mundo.
Fuente: Fuerza Minera.















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