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Argentina: Todo lo que hay que saber sobre el litio en el país

El litio es presente: al ser un componente que está presente en todas las baterías que actualmente se usan y en las que se prevé que prevalecerán en el futuro.

En 2010 el uso destinado a baterías de litio fue de 23%, se triplicó hasta 2020 (65%) y se estima que en 2025 será del 80 por ciento. Es presente y futuro por la transición energética y electromovilidad.


El litio ha sido considerado en varios estudios recientes como uno de los elementos críticos para el futuro, por el rol fundamental que juega en el desarrollo de tecnologías verdes, particularmente en la transición energética hacia la electromovilidad, al ser un componente que está presente en todas las baterías que actualmente se usan y en las que se prevé que prevalecerán en el futuro. Argentina, Bolivia y Chile concentran el 58% de los recursos mundiales de litio conocidos, en un conjunto de salares ubicados en el área geográfica conocida como el triángulo del litio.


De esos recursos, Tenemos en la región más de la mitad de las reservas mundiales


1. Bolivia tiene un 24,4% del total la mayor cantidad,(aún no tiene producción y por lo tanto tampoco exportación)


2. Argentina 22,4%


3. Chile 11,2%.


La producción de litio Argentina y Chile representan un cuarto de la producción mundial.


La producción mundial de litio aumentó desde 152 mil a 440 mil toneladas métricas de carbonato de litio equivalente (LCE) entre 2010 y 2020.


En 2020, el 95% de la producción mundial provino de cuatro países: Australia 48%, Chile 22%, China 17%, Argentina 7%


Recursos/reservas de litio


1. Salmueras de cuenca cerrada contienen el 58% de los recursos de litio identificados en el mundo (Entre los depósitos de salmuera de cuenca cerrada destaca el denominado triángulo del litio)


2. Pegmatitas (incluidos granitos enriquecidos con litio) concentran un 26% de los recursos identificados


3. Rocas sedimentarias, principalmente arcillas (hectorita), un 7%


4. Salmueras de yacimientos petrolíferos, las salmueras geotérmicas y las zeolitas de litio (jadarita), con aproximadamente un 3% cada una.


Pegmatitas


-El costo de producción a partir de pegmatitas oscila entre 8.300 y 9.000 dólares la tonelada.

-Menor tiempo de producción, que puede demorar de 1 a 2 meses desde la extracción hasta la obtención del producto final, y la posibilidad de producir directamente hidróxido de litio, sin pasar por el carbonato de litio.

-Requiere mayores inversiones y costos de producción, pues es un proceso minero que requiere las clásicas etapas de extracción, chanchado, molienda, flotación, calentamiento y lixiviación con ácido sulfúrico.

-De la pegmatita, el hidróxido de litio se puede obtener directamente del espodumeno, sin pasar por el carbonato, resultando en un proceso menos costoso


Salmueras


-El costo de producción a partir de salmueras cuesta entre 4.100 y 5.800 dólares la tonelada.

-El procesamiento de las salmueras es un proceso químico, de evaporación y precipitación, por lo que tienen menores costos, pero el tiempo de producción oscila entre 18 y 24 meses

-La producción de hidróxido de litio a partir de salmueras requiere previamente de la obtención de carbonato de litio, al que se le adiciona cal para obtener el hidróxido


Incidencia de las exportaciones de litio en el PBI de Argentina 2000 a 2019


No representan más del 0,3% de las exportaciones totales de Argentina, y en torno a un 5% de las exportaciones del sector minero Sí son relevantes para las provincias en donde se localiza el recurso:


-Jujuy las exportaciones de cloruro y carbonato de litio representaron el 16% del total exportado en 2016

-Catamarca representaron el 10% en 2015

-En 2021, las exportaciones de Catamarca sumaron 159 millones de dólares.


Entre los subrubros más relevantes se encontraron productos químicos y conexos con 49,8% de las exportaciones.


El consumo mundial de litio


-En 2011 se consumían del orden de 125 mil toneladas de carbonato de litio equivalente.


-En 2020 se consumieron 298 mil toneladas, impulsado por el aumento de la producción de vehículos eléctricos con baterías de iones de litio (BiL), la instalación de servicios de almacenamiento de energía y las ventas de equipos electrónicos.


Países con mayor consumo: China 39%, Japón 15%, República de Corea 11%, Europa 10%, EEUU 7%, Resto del mundo 18%


Consumo solo por segmento de baterías: China 50%, Japón 26%, República de Corea 17%, Resto del mundo 7%


El precio del Litio


El litio no se transa en las bolsas de metales internacionales, por lo tanto, no existe un precio de referencia como ocurre con otros metales. Los datos disponibles corresponden a valores aproximados obtenidos desde variadas fuentes de la industria, asociados a: distintos compuestos, diferentes calidades y concentraciones, lugares específicos donde se producen las operaciones.


Es así como el USGS (Servicio Geológico de Estados Unidos) ha publicado en sus reportes anuales más recientes los precios spot del carbonato de litio y del hidróxido de litio en China, el precio promedio anual de grandes contratos fijos del carbonato de litio grado batería en Estados Unidos y el precio spot del metal de litio (99,9% de litio) en China. También es posible obtener datos de precios a partir de las estadísticas nacionales de exportaciones.


En general, los precios del carbonato de litio de Argentina son inferiores a los de Chile, mientras que para el cloruro de litio es a la inversa la mayor parte del tiempo. Los precios promedios de las exportaciones de carbonato de litio de Argentina y Chile son siempre inferiores a los precios promedio que surgen de los contratos de venta de carbonato de litio en EE. UU.


Ello puede deberse a la fijación de precios de transferencia entre partes relacionadas, como ocurre, por ejemplo, entre Minera del Altiplano S.A. y su casa matriz FMC Lithium.


Litio en Argentina


La primera producción de litio en Argentina se registró en 1936, a partir de mineral de espodumeno. Pero fue recién en 1994 cuando comenzó la producción de cloruro y carbonato de litio desde las salmueras del Salar del Hombre Muerto, en Catamarca.


En 1995, cuando FMC Lithium adquirió los derechos para la explotación de litio en el Salar del Hombre Muerto, en Catamarca, comenzando las operaciones dos años después, en 1997.


FMC realiza sus operaciones en Argentina a través de su subsidiaria Minera del Altiplano S.A., la que procesa la salmuera en carbonato de litio en una planta ubicada en el mismo lugar, en Fénix, y en cloruro de litio en una planta cercana en Güemes.


Su capacidad de producción actualmente bordea las 21.000 toneladas anuales de LCE. Su producción en 2019 fue de aproximadamente 17.000 toneladas de carbonato de litio y 4.000 toneladas de cloruro de litio.


Minera del Altiplano fue la única operación de litio en Argentina por casi 20 años, hasta que en abril de 2015 inició sus operaciones en Jujuy, en el Salar de Olaroz, Sales de Jujuy. Sales de Jujuy tiene una capacidad de producción de aproximadamente 17.000 toneladas de LCE.


En la actualidad, Argentina produce del orden de 34 mil toneladas anuales LCE, principalmente carbonato de litio y en menor medida cloruro de litio.


Principales proyectos:


-Livent (proyecto Fénix) es el único proyecto en etapa de producción. En expansión. Construcción de una segunda planta de producción de Carbonato de Litio en Antofagasta de la Sierra, que forma parte de una inversión total de 1.100 millones de dólares en el país - la tercera etapa de la iniciativa, que lleva hasta el momento 640 millones de dólares invertidos en el país, y cuya finalización se prevé para 2025.

-Galaxy (Sal de Vida). Antofagasta de la Sierra. En construcción. Inversión proyectada de 150 millones de dólares para la etapa inicial de construcción de la nueva planta para extracción y refinamiento de litio en el Salar del Hombre Muerto.

-Liex (Tres Quebradas), en Fiambalá. En construcción. Inversión inicial estimada de 380 millones de dólares.

-POSCO (Sal de Oro), en el límite entre Catamarca y Salta. Exploración/Construcción.


Impacto de las nuevas tecnologías en la demanda futura de litio


El principal uso del litio es en baterías recargables, las que se ocupan en electromovilidad, artículos electrónicos y almacenamiento energético.


La demanda futura del litio está estrechamente vinculada a la evolución del mercado de los vehículos eléctricos y, secundariamente, a la evolución de las tecnologías usadas en las baterías recargables y su penetración en el mercado.


La Agencia Internacional de Energía (IEA) ha realizado estimaciones del crecimiento potencial de la demanda para distintos minerales, como consecuencia de la transición hacia tecnologías de energía limpia, bajo distintos escenarios.


Bajo los supuestos de STEPS, se estima que la demanda por litio para tecnologías de energías limpias hacia 2040 podría crecer, respecto de 2020, entre 12,7 y 15,3 veces.


El resultado da cuenta de un aumento de 19 veces en la cantidad de litio demandado, pasando de 75 mil toneladas de LCE en 2020 a 1,4 millones de toneladas de LCE en 2030.


El 88% de esa demanda estaría destinada a baterías de vehículos completamente eléctricos, y la diferencia a vehículos híbridos y vehículos pesados.


Para los restantes usos (almacenamiento de energía y artículos electrónicos) se espera un incremento de un 56%, pasando de 242 mil toneladas de LCE en 2020 a 377 mil toneladas en 2030. El aumento se explicaría principalmente por las tecnologías de almacenamiento energético.


Ello significa que habrá una tasa de crecimiento anual del 18,5% en la demanda. Otra variable relevante para la evolución del mercado del litio es el tipo de compuesto que se utilizará de manera preponderante.


Actualmente es el carbonato de litio el compuesto más demandado. En 2019 representó un 71% de la demanda total, frente a un 24% del hidróxido de litio. Hacia 2030 se espera que esta relación se invierta, proyectándose que la demanda por hidróxido de litio explicará el 57% del total, mientras que el carbonato de litio representará solo el 42%.


La razón es que el hidróxido de litio es más adecuado que el carbonato para cátodos de batería con alto contenido de níquel. En el futuro, las baterías preferidas, por tener mayor densidad de energía, serían justamente las NMC (litio, níquel, manganeso y cobalto) y las NCA (litio, níquel, cobalto y aluminio).


Dado lo anterior, se proyecta que la demanda total de hidróxido de litio aumentará más de 15 veces para 2030, mientras que la de carbonato de litio crecerá sólo alrededor de 3 veces.


Lo anterior puede tener consecuencias relevantes para la producción de litio en Argentina, Bolivia y Chile.


En efecto, la producción de hidróxido de litio a partir de salmueras requiere previamente de la obtención de carbonato de litio, al que se le adiciona cal para obtener el hidróxido. Es decir, se agrega una etapa al proceso productivo, con sus respectivos costos.


En cambio, el hidróxido de litio se puede obtener directamente del espodumeno, sin pasar por el carbonato, resultando en un proceso menos costoso.


En consecuencia, es probable que la producción de litio a partir de espodumeno gane terreno frente a las salmueras.


Tributación


Una característica positiva de los sistemas tributarios es la neutralidad, en el sentido de que los impuestos no deberían discriminar de acuerdo con las actividades económicas que desarrollen los contribuyentes. Pero, normalmente, la industria extractiva se grava tanto con:

1. Los impuestos generales a la renta

2. Los impuestos especiales, tales como las regalías o impuestos sobre la renta económica.


Al respecto, es importante entender cuáles son las características de la industria extractiva que justifican la aplicación de estos impuestos extraordinarios, distintos a los que soportan las demás actividades económicas.


Algunas de estas características son particulares de la industria extractiva, mientras que otras son comunes a varias actividades, pero se exacerban en esta industria.


Altos costos hundidos y largos períodos de producción


El ciclo de vida completo de un proyecto minero supone llevar a cabo actividades de exploración, desarrollo, explotación y cierre de mina, todo lo cual implica altos costos, pero sobre todo una gran inversión inicial, y un extenso tiempo de ejecución, que puede durar décadas.


La inversión inicial es un costo hundido, que no se recupera en caso de que se decida abandonar el proyecto. Por ello, una vez realizada la inversión, la empresa minera mantendrá la producción siempre que el precio sea mayor que el costo variable.


Se dice que esto genera un problema de coherencia temporal: El inversionista teme que, una vez hecha la inversión inicial, el gobierno decida aumentar los impuestos, sabiendo que la empresa no tiene más opción que seguir produciendo.


Es decir, será reacio a invertir aún cuando se le ofrezcan beneficios tributarios. Por otro lado, los gobiernos tienen incentivos a ofrecer beneficios tributarios considerables en la etapa de inversión y a subir los impuestos en la etapa de producción.


Una manera de reducir este desincentivo a la inversión es mediante los contratos de invariabilidad tributaria que muchos países han utilizado, entre ellos, Argentina y Chile.


Otra respuesta de la política tributaria es permitir la deducción de los costos de exploración y desarrollo de las utilidades futuras, a través de los mecanismos de arrastre de pérdidas.


Perspectivas de altas rentas económicas


Las rentas económicas son los pagos por un bien que exceden el pago mínimo necesario para que sea suministrado. Éstas surgen cuando hay un factor de producción cuya oferta es fija, lo que puede ocurrir en muchas actividades, pero es especialmente importante en la industria extractiva, en donde los recursos minerales son fijos, al menos durante períodos relativamente largos.


Esto constituye un atractivo para la política tributaria, pues en teoría, es posible extraer el cien por ciento de las rentas económicas mediante impuestos, sin afectar las decisiones de inversión.


En efecto, la extracción de rentas es una de las principales preocupaciones en el diseño de regímenes tributarios sobre la minería. Sin embargo, al diseñar un impuesto sobre las rentas económicas se debe tener cuidado en incluir las rentas generadas en cada una de las etapas del proceso extractivo, es decir, en la exploración, en el desarrollo y en la explotación.


Cuando una empresa lleva a cabo todas estas etapas, ello se logra permitiendo que se deduzcan los costos de las exploraciones, tanto el de las exitosas como el de las fallidas, además de los costos de desarrollo y explotación.


En el caso en que la exploración se lleve a cabo por una empresa distinta, que luego vende los derechos de explotación a un tercero, el precio de venta podría incorporar parte de las futuras rentas de la explotación.


Por lo tanto, si un impuesto a las rentas económicas se aplica sólo en la etapa de explotación, dejaría sin gravar una parte relevante de las rentas totales.


Por cierto, se debe considerar también, en todos los casos, una prima por el riesgo sistemático o no diversificable en el costo de capital de las empresas que desarrollan estas actividades. Como consecuencia de las importantes rentas económicas que produce el sector minero, su aporte a los ingresos fiscales puede ser muy relevante.


Fuente: El Esquiú